jueves, 13 de julio de 2017

Una cosa

Una cosa al oído quiero decirte
esas palabras que no se atreven a salir de mi boca.
Una cosa al oído quiero decirte,
una cosa que me vuelve loca.

¿Cómo tomar coraje y hablarte?
Si tan sólo con mirarte
me siento pequeña y a vos gigante.

Y si algún día me animo,
si me vence la desesperación
o si por un impulso me dejo conducir
espero no sea tarde para lo que tengo que decir.


Antonella Duarte


lunes, 14 de diciembre de 2015

Renacer

Me quito el maquillaje me despojo de mis apariencias y lejos de cualquier caretaje asumo mis desobediencias. Quizá en otra vida, en otra perpleja existencia, pueda ser oruga que al madurar se convierta en una mariposa esbelta. Y más allá de todo daño  segundas oportunidades el universo ofrece. Sin odio ni rencor. Ofreciendo compasión al pobre pecador.
Antonella Duarte

sábado, 1 de agosto de 2015

Soplo de vida

Ven mi amor,
dame un soplo de vida
que me lleve hacia otros mundos.

Dirígime sin temor
sacándome de mi mente confundida,
haciéndome tuya cada segundo.

Presa estoy de tu anatomía,
divaga mi ser con locura
por los senderos de tus curvas.

Impregnada en tu perfume
quiero ser caricia al alma
que cubre tus heridas.

Y tal vez, algún día
seremos ángeles
volando por aires nuevos
siendo quiénes somos,
y ni muchos menos.


Antonella Duarte


sábado, 24 de noviembre de 2012

XV Certamen Literario Santa Teresita 2012

El 16 de noviembre de 2012 se entregaron los premios del XV Certamen Literario Santa Teresita en Arrecifes. Mi poesía "Estrella fugaz" obtuvo el primer puesto en la categoría D y "Amor mío" el segundo puesto en dicha categoría.

Estrella fugaz
Se me escapan los deseos,
como arena entre los dedos.
Permanecen los recuerdos,
como estrellas en el cielo.

Estrella fugaz, que vienes hacia mí
incandescente en el cielo,
rápida como un trueno
no desaparezcas a través del universo.

Derrama sobre mi espíritu tu fogosidad
transmite en mí, el calor de la paz
no me dejes naufragar
guíame hasta la eternidad.

Estrella fugaz, apareces y te vas
dejando en el cielo tu estela.
Sólo te pido que permanezcas en mí,
como yo permanezco en tí.








Amor mío
Amor mío,
llévame a pasear.
Tus caricias como un río
quiero yo navegar.

Amor mío,
inunda mi ser con tu perfume
y con tus cálidos besos quita el frío
que la vida ha dejado sobre mi espíritu.

Amor mío,
en tus reconfortantes brazos quiero dormir,
para que el fuego de tu piel despoje los escalofríos,
y en un nuevo latido comenzaré a vivir, amor mío.

Amor mío,
soñé tanto con encontrarte
y hoy viniste para llenar este vacío
a darle un nuevo sentido a lo que yo daba por perdido.

Amor mío,
deseo que lo nuestro no sea sólo un amorío,
sino un amor sincero
y con muchos "te quiero".

Amor mío...







martes, 4 de septiembre de 2012

2° Concurso de Poesía UCES

Fui seleccionada finalista en el 2° Concurso de Poesía organizado por la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) de Buenos Aires, por mi poesía "Lágrimas de papel".

Mis ojos como el mar,
derramaron sobre mi piel,
lágrimas de papel.

Mis lágrimas recorren,
aquel rostro que por tí llora.
Y piden a gritos desesperados,
no caer en este acantilado.

Y este llanto descorazonado,
crea un río de enfado,
que transita por el sendero
de mi llameante corazón.

Mi alma está sumergida,
en este lago oscuro,
por momentos transparente,
por momentos impuro.

La entrega de premios se realizó el día 16 de agosto de 2012.









¡Fue una hermosa experiencia y estoy muy feliz!

sábado, 14 de julio de 2012

Tú eres cielo,
tierra y mar.
Tú eres fuego
y también libertad.

Tú eres aire,
luz y paz.
Tú eres ternura
y también sinceridad.

Tú eres mundo,
simpleza e inmesidad.
Tú eres infinito
y también eternidad.

Tú eres armonía,
valentía y seguridad.
Tú eres vida...
y mucho más.

Antonellla Duarte

viernes, 3 de febrero de 2012

Dos palabras

La luna me abraza por las noches
y la siento tan dentro de mí
que como fuego estalla mi corazón,
consciente de tanto dolor.

Acaricia mi alma dolida,
cansada y destruída.
Besa los escalofríos
que la vida ha dejado sobre mi espíritu.
De sus ojos una luz nace
que resplandece en la noche brillante.

Sus manos de algodón rozan mi piel
y su mirada cautiva mi espíritu abandonado.
Sus labios dulces como la miel
dicen en dos palabras todo lo que he callado: te extraño.

Antonella Duarte


jueves, 29 de diciembre de 2011

Glorioso cielo infinito

El cielo, pintado de azul profundo
fue testigo omnisciente
de la maldad con la que tu corazón
rompió mi sonrisa y destruyó mi amor.

Cayó mi alma y surgieron las lágrimas.
Gotas de rocío, de mis ojos se desprendieron
para convertirse en gotas de vida
que se evaporaron para llegar al cielo.

Donde en nubes victoriosas se transformaron.
Llevan consigo el honor de una batalla,
el dolor de un adiós
y el feliz regreso del amor.

Ya es verano y el fervoroso sol
resplandece en el glorioso cielo infinito.
Las aves despliegan sus alas,
saboreando la libertad y la cálida esperanza.

Antonella Duarte

lunes, 5 de diciembre de 2011

XIV Certamen Literario Santa Teresita 2011


El viernes 18 de noviembre de este año, se entregaron los premios del XIV Certamen Literario Santa Teresita 2011, en la ciudad de Arrecifes. En dicho certamen, he obtenido el segundo premio en el género poesía en la categoría C y una mención especial.


"La dicha de la mariposa" Segundo premio en Poesía en la Categoría C - XIV Certamen Literario Santa Teresita 2011

La dicha de la mariposa

Eras como la mariposa que se posa,
en los rosales primaverales,
que muestra con su pose rencorosa
que no existen bellos florales.

Desilusionada por la vida,
vuelas hacia un nuevo pimpollo
te sientes abatida
al encontrarte enredada en un embrollo.

No hay retroceso.
Tu vida de dichosa no tuvo nada,
la mala suerte en tu cara dejó un beso,
que hoy recuerdas estando abandonada.

Mariposa bella fuiste
voladora como ninguna
hoy no sos más que un bicho triste
fracasada e inoportuna.























"Simulando ser princesa" Mención especial en Poesía en la Categoría C - XIV Certamen Literario Santa Teresita 2011

Simulando ser princesa

Una sonrisa extraña,
de aquella que lucís cuando estás rara.
Distraída y desorbitada,
te encontré en la calle una mañana.

Tu rostro estaba mojado,
pensé que era por la transpiración
pero era por haber llorado tanto.
Y con tu dulce voz me dijiste: perdí la razón,
nadie de mí tuvo compasión,
me abandonaron como quien guarda en su placard
un viejo pantalón.

Y recordar que fuiste princesa en un cuento de hadas,
que soñabas con encontrar a tu príncipe azul,
que imaginabas a tu hada madrina sentada a tu lado
inventándote una historia de amor para el verano.

Pero como vos bien dijiste, todo acaba.
Los que soñabas ayer, hoy no es más que una falsa ilusión,
de esas que te quitan el aliento, de esas que te dejan sin respiración.
Solamente, fuiste princesa en un cuento de ficción.



viernes, 4 de noviembre de 2011

Calles

Recorro las calles,
observando al pasar:
¡Cuánta gente hay que vive...
que vive y muerta está!

Escucho el silbido del viento,
me susurra al oído.
Me cuenta un secreto:
¡En el mar alguien ha tirado un sueño!

Un manto tibio de luz
ilumina las calles.
Y toda persona que pasa
olvida su alma en su casa.

Aves metálicas cruzan el cielo,
atraviesan la capa celeste,
donde las luciérnagas del firmamento
brillan en la noche nítidamente.

Recorro las calles,
observando al pasar:
¡Muerta está la esperanza
y viva la maldad!

Siempre hay un camino
que me lleva a algún lugar.
¿Habrá uno que me conduzca
hacia mi tan esperada felicidad?

Antonella Duarte 


lunes, 11 de julio de 2011

Extraña belleza

La luna se vistió de hada,
las estrellas de princesas.
Y la noche, asombrada,
vió lucir toda su belleza.

Festejaban todos los astros,
por la noche que rejuvenecía.
Pero el revivir de la noche era puro teatro,
en su interior se escondía su gran melancolía.

Y sin más, terminó la fiesta.
La luna regresó a su vestido blanco,
aquel vestido desteñido y manchado.
Las estrellas dejaron las coronas a un lado.
Y en ese lapso, la luz del alba asomó en el cielo,
ésta era signo de que había terminado el festejo.

Y la noche, una vez más, se quedó sin belleza,
paralizada y congelada.
La noche se vió inmersa en la nada
y como siempre, fue olvidada.

Antonella Duarte

jueves, 21 de abril de 2011

Indiferencia

El sol iluminaba a los pájaros,
que yacían muertos en la arena.
Inútil esfuerzo el del sol
el de querer olvidar esa pena.

Y a pesar de esa tragedia,
todo siguió igual.
Las personas, insensibles,
ignorando aquella fatalidad.

Y ante tanta tristeza,
la brisa del mar refrescó mi rostro
y el agua en mi piel fluyó como un río.
Mis pies sumergidos en la arena
intentaron llenar este vacío.

Y el ocaso en el mar,
fue un instante fugaz.
Regresé a mi hogar,
disimulando mi pesar
con mi mejor disfraz.

Antonella Duarte

martes, 29 de marzo de 2011

Ante mí

Ante mí, mil remolinos girando
y no puedo captar en que dirección lo hacen.
Ante mí, miles de estrellas
y no puedo ver de qué colores son.
Ante mí, miles de voces bellas
y no puedo escuchar qué dicen.
Ante mí, miles de rosas
y no puedo oler sus aromas.
Ante mí, ante mis ojos, ante mi nariz
estás vos, con tu sonrisa encantadora
con tu boca fogosa
con tu cabello rebelde.
Ante mí, estás vos
y ante vos yo no estoy.

Antonella Duarte

lunes, 7 de marzo de 2011

La noche me habla

La noche me habla,
y el fiel reflejo de la luna en el agua
atrae mi mirada.
Y, de nuevo, la noche me habla.

La noche me habla,
y los ojos del cielo
titilan ante mi mirada.
Y, de nuevo, la noche me habla.

La noche me habla,
y un rayo de luna
atraviesa mi mirada.
Y, de nuevo, la noche me habla.

La noche me habla,
pero a la luz del alba
trato de escuchar...
pero ya no escucho nada.

Antonella Duarte

jueves, 3 de marzo de 2011

Febrero en soledad

Y la luna parece ser mi único consuelo
en las noches azules de febrero.
Las pocas estrellas que en el cielo quedan
acompañan mis tristes penas.

Nadie en la calle,
nada en el cielo.
Sólo árboles tristes
por el otoño y su regreso.

Y en la oscuridad,
mis pensamientos y voces,
mis recuerdos y dolores,
mis penas y desgracias,
mis lágrimas y fantasmas.

Antonella Duarte.

lunes, 14 de febrero de 2011

La voz de tu mirada

Por unos instantes,
oí tu desaforado grito interior,
y tu llanto descorazonado
con tan solo ver tus ojos apenados.

Y sin decir una palabra,
entendí lo que te pasaba,
lo que se escondía en tu alma,
lo que estaba oculto bajo la almohada.

Escuchando la voz de tu mirada,
y comprendiendo su lenguaje,
supe lo que callaste
con tan solo mirarte.

Lo que se calla, se silencia y se esconde,
queda al descubierto a través de la mirada,
donde brilla la luz y duerme el alma
allí, se esconde una lágrima.

Es posible ver
a través de los ojos
lo más profundo de nuestro ser.

Antonella Duarte

sábado, 5 de febrero de 2011

La dicha de la mariposa

Eras como la mariposa que se posa,
en los rosales primaverales,
que muestra con su pose rencorosa
que no existen bellos florales.

Desilusionada por la vida,
vuelas hacia un nuevo pimpollo
te sientes abatida
al encontrarte enredada en un embrollo.

No hay retroceso.
Tu vida de dichosa no tuvo nada,
la mala suerte en tu cara dejó un beso,
que hoy recuerdas estando abandonada.

Mariposa bella fuiste
voladora como ninguna
hoy no sos más que un bicho triste
fracasada e inoportuna.

Antonella Duarte.

Agoniza mi arte

Cuando todo es confuso,
y las palabras no alcanzan
para expresar lo que nos pasa,
hay que cerrar los ojos
y tener presente una melodía
imaginarnos en un lugar,
olvidarse de las melancolías.

Ella se refugiaba en las palabras,
pero llegó un día en el que las palabras,
dejaron de ser su amparo
y tan solo pasaron a ser letras del pasado.

Cuando todo es confuso,
y las palabras no alcanzan
para expresar lo que nos pasa,
hay que cerrar los ojos
y tener presente una melodía
imaginarnos en un lugar,
olvidarse de las melancolías.

Ella hacía de las letras
la mejor manera de contar sus penas,
pero ahora que sus penas no son sustanciales
agoniza el arte de sus humanidades.

Cuando todo es confuso,
y las palabras no alcanzan
para expresar lo que nos pasa,
hay que cerrar los ojos
y tener presente una melodía,
imaginarnos en un lugar,
olvidarse de las melancolías.

Antonella Duarte.

viernes, 14 de enero de 2011

Un florecido sueño

Alguien se apodera de mis palabras,
al fin, mis versos consiguieron dueño
ya no hay penas macabras,
sólo un florecido sueño.

Un nuevo habitante en mi mente,
un inquilino en mi corazón
ese alguien que me tiene impaciente,
ese alguien que me ha quitado la respiración.

Lo siento en mí,
y mis ojos lo ven,
no lo escucho hablar,
pero sé que es él.

Alguien se apodera de mis palabras,
al fin, mis versos consiguieron dueño
ya no hay penas macabras,
sólo un florecido sueño.

Antonella Duarte.

domingo, 9 de enero de 2011

Lágrimas de ceniza

En la oscuridad de la noche,
cuando el sol descansa y la luna trabaja,
cuando las estrellas tintinean
y los pájaros queman su canto en la hoguera,
mi alma se despierta y se revela,
le transmite a mis ojos sus penas
y mi rostro acaricia
mis lágrimas de ceniza.

Antonella Duarte