viernes, 3 de febrero de 2012
Dos palabras
La luna me abraza por las noches
y la siento tan dentro de mí
que como fuego estalla mi corazón,
consciente de tanto dolor.
Acaricia mi alma dolida,
cansada y destruída.
Besa los escalofríos
que la vida ha dejado sobre mi espíritu.
De sus ojos una luz nace
que resplandece en la noche brillante.
Sus manos de algodón rozan mi piel
y su mirada cautiva mi espíritu abandonado.
Sus labios dulces como la miel
dicen en dos palabras todo lo que he callado: te extraño.
Antonella Duarte
jueves, 29 de diciembre de 2011
Glorioso cielo infinito
fue testigo omnisciente
de la maldad con la que tu corazón
rompió mi sonrisa y destruyó mi amor.
Cayó mi alma y surgieron las lágrimas.
Gotas de rocío, de mis ojos se desprendieron
para convertirse en gotas de vida
que se evaporaron para llegar al cielo.
Donde en nubes victoriosas se transformaron.
Llevan consigo el honor de una batalla,
el dolor de un adiós
y el feliz regreso del amor.
Ya es verano y el fervoroso sol
resplandece en el glorioso cielo infinito.
Las aves despliegan sus alas,
saboreando la libertad y la cálida esperanza.
Antonella Duarte
viernes, 4 de noviembre de 2011
Calles
Recorro las calles,
observando al pasar:
¡Cuánta gente hay que vive...
que vive y muerta está!
Escucho el silbido del viento,
me susurra al oído.
Me cuenta un secreto:
¡En el mar alguien ha tirado un sueño!
Un manto tibio de luz
ilumina las calles.
Y toda persona que pasa
olvida su alma en su casa.
Aves metálicas cruzan el cielo,
atraviesan la capa celeste,
donde las luciérnagas del firmamento
brillan en la noche nítidamente.
Recorro las calles,
observando al pasar:
¡Muerta está la esperanza
y viva la maldad!
Siempre hay un camino
que me lleva a algún lugar.
¿Habrá uno que me conduzca
hacia mi tan esperada felicidad?
Antonella Duarte
lunes, 11 de julio de 2011
Extraña belleza
La luna se vistió de hada,
las estrellas de princesas.
Y la noche, asombrada,
vió lucir toda su belleza.
Festejaban todos los astros,
por la noche que rejuvenecía.
Pero el revivir de la noche era puro teatro,
en su interior se escondía su gran melancolía.
Y sin más, terminó la fiesta.
La luna regresó a su vestido blanco,
aquel vestido desteñido y manchado.
Las estrellas dejaron las coronas a un lado.
Y en ese lapso, la luz del alba asomó en el cielo,
ésta era signo de que había terminado el festejo.
Y la noche, una vez más, se quedó sin belleza,
paralizada y congelada.
La noche se vió inmersa en la nada
y como siempre, fue olvidada.
Antonella Duarte
lunes, 7 de marzo de 2011
La noche me habla
La noche me habla,
y el fiel reflejo de la luna en el agua
atrae mi mirada.
Y, de nuevo, la noche me habla.
La noche me habla,
y los ojos del cielo
titilan ante mi mirada.
Y, de nuevo, la noche me habla.
La noche me habla,
y un rayo de luna
atraviesa mi mirada.
Y, de nuevo, la noche me habla.
La noche me habla,
pero a la luz del alba
trato de escuchar...
pero ya no escucho nada.
Antonella Duarte
lunes, 14 de febrero de 2011
La voz de tu mirada
Por unos instantes,
oí tu desaforado grito interior,
y tu llanto descorazonado
con tan solo ver tus ojos apenados.
Y sin decir una palabra,
entendí lo que te pasaba,
lo que se escondía en tu alma,
lo que estaba oculto bajo la almohada.
Escuchando la voz de tu mirada,
y comprendiendo su lenguaje,
supe lo que callaste
con tan solo mirarte.
Lo que se calla, se silencia y se esconde,
queda al descubierto a través de la mirada,
donde brilla la luz y duerme el alma
allí, se esconde una lágrima.
Es posible ver
a través de los ojos
lo más profundo de nuestro ser.
Antonella Duarte
sábado, 5 de febrero de 2011
Agoniza mi arte
Cuando todo es confuso,
y las palabras no alcanzan
para expresar lo que nos pasa,
hay que cerrar los ojos
y tener presente una melodía
imaginarnos en un lugar,
olvidarse de las melancolías.
Ella se refugiaba en las palabras,
pero llegó un día en el que las palabras,
dejaron de ser su amparo
y tan solo pasaron a ser letras del pasado.
Cuando todo es confuso,
y las palabras no alcanzan
para expresar lo que nos pasa,
hay que cerrar los ojos
y tener presente una melodía
imaginarnos en un lugar,
olvidarse de las melancolías.
Ella hacía de las letras
la mejor manera de contar sus penas,
pero ahora que sus penas no son sustanciales
agoniza el arte de sus humanidades.
Cuando todo es confuso,
y las palabras no alcanzan
para expresar lo que nos pasa,
hay que cerrar los ojos
y tener presente una melodía,
imaginarnos en un lugar,
olvidarse de las melancolías.
Antonella Duarte.
viernes, 14 de enero de 2011
Un florecido sueño
Alguien se apodera de mis palabras,
al fin, mis versos consiguieron dueño
ya no hay penas macabras,
sólo un florecido sueño.
Un nuevo habitante en mi mente,
un inquilino en mi corazón
ese alguien que me tiene impaciente,
ese alguien que me ha quitado la respiración.
Lo siento en mí,
y mis ojos lo ven,
no lo escucho hablar,
pero sé que es él.
Alguien se apodera de mis palabras,
al fin, mis versos consiguieron dueño
ya no hay penas macabras,
sólo un florecido sueño.
Antonella Duarte.
lunes, 3 de enero de 2011
Amor mío
Amor mío,
llévame a pasear.
Tus caricias como un río
quiero yo navegar.
Amor mío,
inunda mi ser con tu perfume
y con tus cálidos besos quita el frío
que la vida ha dejado sobre mi espíritu.
Amor mío,
en tus reconfortantes brazos quiero dormir,
para que el fuego de tu piel despoje los escalofríos,
y en un nuevo latido comenzaré a vivir, amor mío.
Amor mío,
soñé tanto con encontrarte
y hoy viniste para llenar este vacío
a darle un nuevo sentido a lo que yo daba por perdido.
Amor mío,
deseo que lo nuestro no sea sólo un amorío,
sino un amor sincero
y con muchos "te quiero".
Amor mío...
Antonella Duarte 
lunes, 8 de noviembre de 2010
Me voy a dormir
Me voy a dormir,
con el sonido de la lluvia en mi mente,
con la esperanza de que amanezca un nuevo día para siempre.
Me voy a dormir,
pensando en el crepúsculo
creyendo en el amanecer del mundo.
Me voy a dormir,
intentando no recordar
aquello que viví y que hoy me hace mal.
Me voy a dormir,
dibujando en mi mente
mi príncipe azul y mi encuentro con el valiente.
Me voy a dormir,
imaginándome en un cuento de hadas,
donde exista la magia y personas encantadas.
Me voy a dormir,
porqué así podré
estabilizar mi mundo,
detener mi cabeza,
no pensar en nada,
cerrar los ojos
e imaginarme un nuevo mañana.
Antonella Duarte
lunes, 1 de noviembre de 2010
Estrella fugaz
Se me escapan los deseos,
como arena entre los dedos.
Permanecen los recuerdos,
como estrellas en el cielo.
Estrella fugaz, que vienes hacia mí
incandescente en el cielo,
rápida como un trueno
no desaparezcas a través del universo.
Derrama sobre mi espíritu tu fogosidad
transmite en mí, el calor de la paz
no me dejes naufragar
guíame hasta la eternidad.
Estrella fugaz, apareces y te vas
dejando en el cielo tu estela.
Sólo te pido que permanezcas en mí,
como yo permanezco en tí.
Antonella Duarte
martes, 19 de octubre de 2010
Respirar sin vivir
Estoy sentada en medio de la nada,
como una persona inadaptada y olvidada.
El mundo entero estalla como una granada
y no se ven los esfuerzos de nadie por detener esta cruzada.
Ya no sé si el cielo está arriba de mí,
si esta abajo o si en verdad existe,
las estrellas ya no brillan en el firmamento,
y la tristeza del cielo se abre como una boca de muerto.
Ya no respiro, porque no hay nada para respirar,
ya no escucho latir mi corazón,
porque ya no tiene motivación.
Ya no vivo... porque no tengo nada porque vivir.
Antonella Duarte
lunes, 11 de octubre de 2010
Mi alma canta sus propias canciones
Estoy abriendo mi propio camino en el mundo,
estoy comenzando a construir mi futuro.
Veo como las estrellas en lo más profundo,
me guían para sacar de mí, lo inseguro.
Comienzo a forjar mi propio destino.
A ir tras mis sueños, sueños perdidos.
Y decidir cuál va a ser mi camino,
aquél que voy a recorrer sin descuido.
Y en ese recorrido descubrir quién soy,
lo que quiero llegar a ser, lo que pienso ser.
Porque solo así podré descubrir mi esencia
y conocerme realmente, sin caretas.
Este es un tiempo mágico,
un tiempo algo extraño,
dónde mi vida toma otro rumbo
y comienzo a pensar en el futuro.
Tiempo donde reinan las ilusiones,
donde mi alma canta sus propias canciones.
Tiempo donde yo me siento feliz,
Tiempo de alegrías, alegrías para mí.
Antonella Duarte
sábado, 4 de septiembre de 2010
Veo gente
Veo gente caminar.
Veo gente pensar.
Veo gente abandonar,
todos sus sueños en un matorral.
Veo gente sentir.
Veo gente sufrir.
Veo gente fingir,
que saben vivir.
Veo gente hacer.
Veo gente creer.
Veo gente esconder,
sus pensamientos en un tren.
Sólo veo gente,
que caminan con los ojos cerrados,
que escuchan y no oyen,
que hablan y no callan.
Antonella Duarte
La esperanza de la primavera
La primavera espera,
paciente y atenta
el adiós del invierno,
el regreso del amor.
Cuenta los días,
de su tan esperado retorno.
Y espera con ansias,
la llegada del calor.
Las hojas muertas, renacerán.
Y todo lo negro, se transformará.
Llega un mundo de color,
llega la primavera, junto con el sol.
Antonella Duarte
jueves, 2 de septiembre de 2010
Llora el cielo
y sus lágrimas chocan en mi piel.
Llora el cielo,
y su llanto escucho caer.
Llora, tristemente llora.
No puede parar,
ni dejar que los pájaros
vuelen en paz.
Derrama sus lágrimas,
en esta sequía.
Crea un mar
de aguas cristalinas.
Llora el cielo,
y sus lágrimas chocan en mi piel.
Llora el cielo,
y su llanto escucho caer.
Antonella Duarte
No siempre el cielo es azul
No siempre el cielo es azul,
hay días en los que no hay luz.
Sólo nubes grises,
que se mueven infelices.
No siempre el cielo es azul,
hay días que se visten de negro.
Los pájaros se esconden en un baúl
y las flores se marchitan como en un otoño sin luz.
No siempre el cielo es azul,
hay días sin plenitud,
donde el tiempo transcurre con lentitud.
A veces el sol no ilumina la vida
el verde de las hojas se vuelve opaco,
y la felicidad es tan sólo una lejanía.
Antonella Duarte

sábado, 28 de agosto de 2010
Mirando al infinito
Te miro,
por las noches, te miro.
Me encandilas con tu brillo,
me enamoras con tu perfección.
Te miro,
por las noches, te miro.
Me acompañas, me guias
y yo te persigo.
Te miro,
por las noches, te miro.
Es tu esfericidad
la que admiro.
Te miro,
por las noches, te miro.
Y encuentro en tí, una companía.
Siempre persiguiéndome, por viejos caminos.
Mirando al cielo,
te ví.
Mirando al infinito,
te encontré.
Antonella Duarte
miércoles, 7 de julio de 2010
Pequeñas comparaciones
El mar no es mar, sino un espejo de cristal.
El viento no es viento, sino una brisa revoltosa.
El cielo no es cielo, sino una capa celeste.
El sol no es sol, sino un manto tibio de luz.
Las estrellas no son estrellas, sino unas luciérnagas del firmamento.
Los ángeles no son ángeles, sino unos cascabeles del cielo.
El mundo no es mundo, sino una caja de sorpresas.
Los amigos no son amigos, sino chispitas del corazón.
Los aviones no son aviones, sino aves metálicas que cruzan el cielo.
Antonella Duarte
sábado, 30 de enero de 2010
Ver el mundo con ojos de cristal
y contemplar todo lo que hay en él.
Esa capa celeste, que a veces no es tan celeste
sino gris.
Ese manto tibio de luz que nos abriga y calienta.
Esas luciérnagas del firmamento que a la noche,
brillan y dan placer verlas.
Las nubes, esos pedacitos de nieve
que todo niño quisiera tocar.
Esas aves metálicas que cruzan el cielo,
y nos permiten ver el mundo desde otra perspectiva.
Esa brisa revoltosa,
invisible, fría y misteriosa.
Que nos despeina, nos da escalofríos
y nos acompaña por el mundo.
El mundo, una caja de sorpresas...
En él todo puede suceder...
¿Porqué caja de sorpresas?
Porque aparece de todo en el
momento menos buscado.
Y si no fuera por esas
chispitas del corazón,
¿Qué sería de nosotros?
Absolutamente nada.
A veces un amigo, puede
ser ese cascabel del cielo,
él que nos protege y
acompaña.
Juntos podemos ver un atardecer,
mejor dicho un crepúsculo.
O bien, mirarnos en ese espejo de cristal,
en ese mar, lleno de vida, tan puro
y transparente.
Esto es ver el mundo con ojos de cristal,
con una mirada clara.
Tenemos que apreciar lo que vemos
y valorar lo que tenemos.
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