sábado, 5 de febrero de 2011
Agoniza mi arte
Cuando todo es confuso,
y las palabras no alcanzan
para expresar lo que nos pasa,
hay que cerrar los ojos
y tener presente una melodía
imaginarnos en un lugar,
olvidarse de las melancolías.
Ella se refugiaba en las palabras,
pero llegó un día en el que las palabras,
dejaron de ser su amparo
y tan solo pasaron a ser letras del pasado.
Cuando todo es confuso,
y las palabras no alcanzan
para expresar lo que nos pasa,
hay que cerrar los ojos
y tener presente una melodía
imaginarnos en un lugar,
olvidarse de las melancolías.
Ella hacía de las letras
la mejor manera de contar sus penas,
pero ahora que sus penas no son sustanciales
agoniza el arte de sus humanidades.
Cuando todo es confuso,
y las palabras no alcanzan
para expresar lo que nos pasa,
hay que cerrar los ojos
y tener presente una melodía,
imaginarnos en un lugar,
olvidarse de las melancolías.
Antonella Duarte.
martes, 21 de diciembre de 2010
Aire tétrico
Un suspiro del alma emergió de las tinieblas,
la oscuridad quedaba allá, a lo lejos, a la distancia.
Las paredes sombrías ahuyentaban lo verdadero,
todo era una ceremonia sin pena ni gloria.
Ellos tenían un aire tétrico en la mirada,
el ambiente lúgubre los paralizaba.
El luminoso techo era un contraste con la realidad,
o la realidad era un contraste con la falsa ilusión.
Y con el paso de los días,
el ambiente retomó su color,
o quizás el color volvió al ambiente.
Sea lo que sea, estoy satisfecha.
Antonella Duarte.
martes, 7 de septiembre de 2010
Lágrimas de papel
Mis ojos como el mar,
derramaron sobre mi piel,
lágrimas de papel.
Mis lágrimas recorren,
aquel rostro que por tí llora.
Y piden a gritos desesperados,
no caer en este acantilado.
Y este llanto descorazonado,
crea un río de enfado,
que transita por el sendero
de mi llameante corazón.
Mi alma está sumergida,
en este lago oscuro,
por momentos transparente,
por momentos impuro.
Antonella Duarte
Al final, todos hacemos daño.
sábado, 4 de septiembre de 2010
Veo gente
Veo gente caminar.
Veo gente pensar.
Veo gente abandonar,
todos sus sueños en un matorral.
Veo gente sentir.
Veo gente sufrir.
Veo gente fingir,
que saben vivir.
Veo gente hacer.
Veo gente creer.
Veo gente esconder,
sus pensamientos en un tren.
Sólo veo gente,
que caminan con los ojos cerrados,
que escuchan y no oyen,
que hablan y no callan.
Antonella Duarte
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