martes, 21 de diciembre de 2010
Aire tétrico
Un suspiro del alma emergió de las tinieblas,
la oscuridad quedaba allá, a lo lejos, a la distancia.
Las paredes sombrías ahuyentaban lo verdadero,
todo era una ceremonia sin pena ni gloria.
Ellos tenían un aire tétrico en la mirada,
el ambiente lúgubre los paralizaba.
El luminoso techo era un contraste con la realidad,
o la realidad era un contraste con la falsa ilusión.
Y con el paso de los días,
el ambiente retomó su color,
o quizás el color volvió al ambiente.
Sea lo que sea, estoy satisfecha.
Antonella Duarte.
martes, 7 de diciembre de 2010
Dejé todo por un tiempo
Dejé de ver el arco iris por un tiempo.
Dejé de oír el canto de los pájaros por un tiempo.
Dejé de mirar a los ojos por un tiempo.
Y en este tiempo dejé tantas cosas...
Dejé de ver más allá por un tiempo.
Dejé de escuchar mi voz por un tiempo.
Dejé de lado la serenidad por un tiempo.
Y en este tiempo dejé tantas cosas...
Dejé de ver un cielo estrellado por un tiempo.
Dejé de cantar mi propia canción por un tiempo.
Dejé de encontrarle lo bueno a las cosas por un tiempo.
Y en este tiempo dejé tantas cosas...
Simplemente, dejé.
Dejé todo lo que me hacía bien, lo dejé.
Dejé de vivir, lo sé. Eso lo dejé.
Dejé de ser yo, dejé de lado mi buen humor.
Dejé todo lo que había construido, lo dejé.
Dejé lo más importante: mi ser.
Dejé todo por un tiempo, o el tiempo fue quién alejó todo.
Sea lo que fuese, una parte de mí esta vagando por el cielo.
Y esa parte de mí esta muriendo en una agonía.
Pero yo, yo sigo acá. Invisible quizás. Pero estoy.
Y el dejar todo por un tiempo puede que sea la mejor opción
porque mi humanidad pide un poco de compasión.
Antonella Duarte.
lunes, 8 de noviembre de 2010
Me voy a dormir
Me voy a dormir,
con el sonido de la lluvia en mi mente,
con la esperanza de que amanezca un nuevo día para siempre.
Me voy a dormir,
pensando en el crepúsculo
creyendo en el amanecer del mundo.
Me voy a dormir,
intentando no recordar
aquello que viví y que hoy me hace mal.
Me voy a dormir,
dibujando en mi mente
mi príncipe azul y mi encuentro con el valiente.
Me voy a dormir,
imaginándome en un cuento de hadas,
donde exista la magia y personas encantadas.
Me voy a dormir,
porqué así podré
estabilizar mi mundo,
detener mi cabeza,
no pensar en nada,
cerrar los ojos
e imaginarme un nuevo mañana.
Antonella Duarte
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