viernes, 4 de noviembre de 2011
Calles
Recorro las calles,
observando al pasar:
¡Cuánta gente hay que vive...
que vive y muerta está!
Escucho el silbido del viento,
me susurra al oído.
Me cuenta un secreto:
¡En el mar alguien ha tirado un sueño!
Un manto tibio de luz
ilumina las calles.
Y toda persona que pasa
olvida su alma en su casa.
Aves metálicas cruzan el cielo,
atraviesan la capa celeste,
donde las luciérnagas del firmamento
brillan en la noche nítidamente.
Recorro las calles,
observando al pasar:
¡Muerta está la esperanza
y viva la maldad!
Siempre hay un camino
que me lleva a algún lugar.
¿Habrá uno que me conduzca
hacia mi tan esperada felicidad?
Antonella Duarte
jueves, 21 de abril de 2011
Indiferencia
El sol iluminaba a los pájaros,
que yacían muertos en la arena.
Inútil esfuerzo el del sol
el de querer olvidar esa pena.
Y a pesar de esa tragedia,
todo siguió igual.
Las personas, insensibles,
ignorando aquella fatalidad.
Y ante tanta tristeza,
la brisa del mar refrescó mi rostro
y el agua en mi piel fluyó como un río.
Mis pies sumergidos en la arena
intentaron llenar este vacío.
Y el ocaso en el mar,
fue un instante fugaz.
Regresé a mi hogar,
disimulando mi pesar
con mi mejor disfraz.
Antonella Duarte
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